ODS 6. (Re)municipalización del agua: el camino hacia el ODS 6

Print Friendly, PDF & Email

Por Meera Karunananthan, Blue Planet Project, y Satoko Kishimoto, Transnational Institute

Ver pdf

El empuje para una mayor participación del sector privado en la aplicación del ODS 6, el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre el agua, se opone a la creciente evidencia de que la privatización del abastecimiento de agua y saneamiento ha sido perjudicial, especialmente para las comunidades más marginadas y vulnerables del mundo.

Las pruebas demuestran que los inversionistas privados han ignorado en gran medida las regiones más desatendidas del planeta, favoreciendo al mismo tiempo los mercados más lucrativos que requieren menos capital y prometen mayores beneficios.1 Por ejemplo, en Chile, donde el 95 por ciento de los servicios de agua y saneamiento están en manos privadas, el Estado invirtió importantes fondos públicos para lograr una amplia cobertura antes de que se vendiera a inversionistas privados con la promesa de un retorno del 7 por ciento.2 Las empresas de servicios públicos que operan en Chile no han ampliado sus redes fuera de los rentables centros urbanos.

En Yakarta, las empresas privadas se hicieron cargo de los sistemas de agua y saneamiento con la promesa de ampliar las redes a cambio de tarifas que garantizarían un 22 por ciento de retorno de la inversión.3 Dos décadas después, esas promesas siguen sin cumplirse. Existen grandes segmentos de la población que no tienen acceso adecuado a agua segura, potable y asequible en cantidades suficientes. Como resultado, en 2018, el Tribunal Supremo de Indonesia anuló los contratos con las empresas privadas que operaban en la ciudad.4

Al desarrollar soluciones para la financiación y la aplicación del ODS 6, los responsables de la toma de decisiones deben, por tanto, reconocer la tendencia generalizada de los gobiernos locales a devolver el sector de abastecimiento de agua y saneamiento a las manos públicas. A pesar de un esfuerzo concertado de las Instituciones Financieras Internacionales para impulsar la participación del sector privado en los servicios de agua y saneamiento desde la década de 1990, más del 90 por ciento de los sistemas de agua y saneamiento en todo el mundo son de propiedad y explotación públicas. Esto se debe en gran parte a la fuerte resistencia pública al control privado de los sistemas locales de agua y saneamiento.

Remunicipalización: una tendencia innegable

En los lugares donde se ha privatizado el agua y el saneamiento, la remunicipalización, o el retorno de un sistema privatizado a las manos públicas, se ha convertido en una tendencia innegable.

La remunicipalización hace referencia a que los servicios privatizados de abastecimiento de agua y saneamiento vuelvan a ser prestados como servicios públicos. Más precisamente, la remunicipalización es el paso de los servicios de agua desde la privatización en cualquiera de sus formas diversas —incluyendo la propiedad privada de activos, la subcontratación de servicios y las alianzas público-privadas (APP)— a la plena propiedad y gestión pública, y al control democrático.

Muchas ciudades, regiones y países han decidido cerrar el capítulo del agua privada y volver a poner los servicios bajo el control público.

Las investigaciones coordinadas por el Transnational Institute (TNI) muestran que ha habido al menos 835 ejemplos de (re)municipalización de servicios públicos en todo el mundo desde el año 2000, en los que han participado más de 1.600 municipios de 45 países. Más de 235 ciudades de 37 países han remunicipalizado los servicios de agua en este periodo, lo que afecta a más de 100 millones de personas.5

La remunicipalización es generalmente una reacción colectiva de las autoridades locales y los ciudadanos ante la insostenibilidad económica y social de la privatización del agua y las APP. El ritmo de esta tendencia se ha acelerado drásticamente. La ola de remunicipalización en Francia es muy significativa simbólicamente, ya que es el país con la más larga historia de privatización del agua y es sede de las principales multinacionales del agua. Las experiencias en otros países como España, Estados Unidos y Alemania, y en grandes ciudades como París y Yakarta, proporcionan pruebas claras de que la privatización y las APP no logran los beneficios prometidos a los gobiernos locales y a los ciudadanos y de que la gestión pública es más adecuada para satisfacer las necesidades a largo plazo de los usuarios finales, las autoridades locales y la sociedad en general, incluida la necesidad de proteger nuestro medio ambiente local y mundial.

La remunicipalización pocas veces trata solo del cambio de la estructura de propiedad de lo privado a lo público, sino que, en principio, implica (re)crear mejores servicios públicos de agua que funcionen para todos. Esto comprende restaurar la ética pública, el acceso universal, la asequibilidad y garantizar la transparencia y la rendición de cuentas de funcionarios y ciudadanos, en lugar de centrarse únicamente en las partes más lucrativas del servicio. A menudo, los servicios públicos remunicipalizados implican nuevas formas de participación para los trabajadores y los ciudadanos. Por ejemplo, los nuevos operadores de agua de París, Grenoble y Montpellier están tomando decisiones junto con los ciudadanos sobre la reforma y el funcionamiento de los servicios de abastecimiento de agua. La democratización de los servicios hídricos también está en el centro del movimiento de remunicipalización en España, que nació, a raíz de la crisis financiera mundial, de la resistencia contra los desahucios y los cortes de agua y electricidad.

Soluciones para el sector público

Dadas las repetidas referencias a la política “basada en la evidencia” a lo largo del proceso de los ODS, los responsables políticos que reflexionen sobre las formas más efectivas y equitativas de aplicar el ODS 6 no pueden ignorar la evidencia procedente de las comunidades que han rechazado la privatización. Los centenares de experiencias de remunicipalización en los últimos 15 años ponen de manifiesto no solo los fracasos del sector privado, sino también las soluciones para mejorar los servicios públicos. Cuando la ciudad de París devolvió los servicios de agua a las manos públicas en 2010, estos mejoraron sustancialmente. La ciudad ahorró 35 millones de USD en el primer año y redujo las tarifas en un 8 por ciento.6

El auge de las campañas de remunicipalización ha proporcionado un canal importante para que los ciudadanos y los trabajadores recuperen el control democrático que había sido erosionado por la privatización durante décadas. Las ciudades y los grupos locales que participan en campañas de remunicipalización están construyendo simultáneamente servicios públicos de agua eficaces, democráticos y con visión de futuro. Las exitosas experiencias de remunicipalización inspiran y empoderan a otras autoridades locales para que sigan su ejemplo. Vemos a ciudades y grupos aunando fuerzas en cada sector, dentro de cada país, a nivel europeo e internacional: todos contrarrestando la influencia y la obstrucción de las grandes corporaciones y los gobiernos centrales.

Por citar algunos ejemplos, las redes francesas y catalanas de operadores públicos de agua ponen en común sus recursos y su experiencia, y trabajan juntos para hacer frente a los desafíos de la remunicipalización. La coalición progresista Barcelona en Comú es una de las existentes en España a través de la cual las comunidades han articulado una visión global “municipalista” desde la cual practican diversas formas de democracia participativa directa y trabajan pragmáticamente para encontrar soluciones a los desafíos globales.

En Canadá, el Proyecto Comunidades Azules comenzó en 2009 como una estrategia para evitar que los gobiernos locales sucumbieran a la presión del gobierno federal de mantener la participación del sector privado. Se trata de un proyecto conjunto del Consejo de Canadienses y del Sindicato Canadiense de Empleados Públicos, que también apoya a los municipios en sus esfuerzos por cumplir los derechos humanos al agua y el saneamiento. Desde entonces, más de 20 municipios canadienses se han unido a la red. Hoy, el proyecto está activo en Suiza, Alemania, Francia, Grecia, España, Turquía, Irlanda, Brasil y Colombia. Las grandes ciudades como París y Berlín son Comunidades Azules junto con pueblos más pequeños como Cambuquira en Brasil. En Suiza, el proyecto también sirve como vehículo para alianzas público-públicas entre las empresas suizas de servicios públicos y las empresas de servicios públicos de otras partes del mundo.

En lugar de promover APP fallidas, el proceso de los ODS debería mirar hacia estas alianzas público-públicas que están floreciendo en todo el mundo.

Bibliografía

Hall, David (2012): Re-municipalising municipal services in Europe. A report commissioned by EPSU to Public Services International. Londres: Public Services International Research Unit – PSIRU.
www.epsu.org/sites/default/files/article/files/Redraft_DH_remunicipalization.pdf

Hall, David/Lobina Emanuele (2012): Financing water and sanitation: public realities. A report for Public Services International for the 6th World Water Forum, Marseille, March 2012. Londres: Public Services International Research Unit – PSIRU.
www.world-psi.org/sites/default/files/documents/research/psiru_financing_water_sanitation.pdf

Kishimoto, Satoko/Petitjean, Olivier, eds. (2017): Reclaiming Public Services. How cities and citizens are turning back privatization. Amsterdam y París.
www.tni.org/reclaiming-public-services

Kishimoto, Satoko/Petitjean, Olivier/Lobina, Emanuele, eds. (2015): Our Public Water Future: Global Experiences with Remunicipalisation. Ámsterdam: Transnational Institute.
www.tni.org/en/publication/our-public-water-future

Larrain (2012): Human Rights and Market rules in Chile’s water conflicts: A call for structural changes in water policy. En: Environmental Justice 5:2.
http://doi.org/10.1089/env.2011.0020

Wu, Xun/Ching, Leong (2013): The french model and water challenges in developing countries: Evidence from Jakarta and Manila. En: Policy and Society 32:2, pp 103-112.
https://doi.org/10.1016/j.polsoc.2013.05.004

Meera Karunananthan es una activista del agua para el Consejo de Canadienses que también trabaja a nivel internacional en nombre del Proyecto Planeta Azul; Satoko Kishimoto es investigadora en el Transnational Institute (TNI) y coordina la red Reclaiming Public Water.

Notas:

1 Hal/Lobina (2012).

2 Larraín (2012).

3 Wu/Ching (2013).

5 Kishimoto/Petitjean, eds. (2017); Kishimoto/Petitjean/Lobina, eds. (2015).

6 Hall (2012).

También te podría gustar...